TUMORES ORBITARIOS PRIMARIOS
Tumores vasculares:
Los tumores primarios más frecuentes de la órbita son hemangiomas. Benignos, de crecimiento lento, cuando localizan en párpados pueden presentar una coloración azulada o rojiza.
Variedades:
Hemangioma cavernoso: general mente en el cono muscular, mas frecuente en adultos.
Leiomiomas: tumores originados en músculo liso de los vasos.
Hemangioma capilar: neonatal, se sospecha por discreta masa rojiza y esponjosa del ángulo superointerno. No se aprecian pulsaciones ni soplos, pero pueden aumentar con el esfuerzo o el llanto.
Linfangioma: Es un tumor benigno no encapsulado del adulto joven originado en los vasos linfáticos. En ocasiones sangra dando lugar a quistes achocolatados.
Tumores del tejido conectivo:
Fibroblásticos: Fibroma, Mixoma y Fibrosarcoma.
Adipositarios: Lipoma, Liposarcoma.
Tumores Músculo esqueléticos:
Oseos: Osteomas, originados en el seno frontal o en el esfenoides. Osteosarcoma. El sarcoma de Ewing es también un tumor maligno frecuente en niños que se desarrolla en hueso y puede ocasionar proptosis y hemorragia.
Musculares: Rabdomioma, en edad media y adultos mayores, de crecimiento lento.
Rabdomiosarcoma, en jóvenes y niños, es la primera sospecha en menores de 15 años. Son agresivos e invasores, requieren de tratamientos radicales. Puede simular una inflamación aguda, ya que a veces se acompaña de dolor, calor, rubor, edema palpebral, ptosis, quemosis, paresias de los músculos extrínsecos y evoluciona en pocos días. Cabe el diagnóstico diferencial con celulitis orbitaria, pseudotumor, neuroblastoma y linfoma, y requiere de rápida confirmación biópsica.
Tumores Neuroectodérmicos:
Neurofibroma: de baja malignidad, bien diferenciados y de evolución lenta. Crecen a partir de las células de Schwann, causando diplopia con poco efecto de masa sobre el nervio óptico. Existen casos aislados o formando parte de neurofibromatosis de Von Recklinghausen, estos casos pueden presentar neurofibromas plexiformes.
Glioma del nervio óptico: proveniente de los astrocitos u oligodendroglia del nervio óptico o del quiasma, es un tumor bien diferenciado, benigno de niños de 4-8 años, pero por su crecimiento hacia el agujero óptico pueden llevar a la ceguera. En la radiografía simple se ve un aumento del agujero óptico.
Cordoma: derivados de la notocorda, siendo raros predominan en varones, entre 40 y 60 años, hay algunos casos descritos en niños y algunos hereditarios, asociados a alteraciones del cromosoma 7q33.
Meningioma: mas frecuente en mujeres de 40-50 años, es benigno pero compresivo hacia el interior de la órbita especialmente los originados en el esfenoides. A veces es invasivo. Los meningiomas de la vaina del nervio óptico se originan a partir de la aracnoides que rodea la porción intraorbitaria de este nervio pueden comprimir eventualmente el quiasma. La pérdida de visión y luego las alteraciones de motilidad ocular suelen preceder a la proptosis. Puede haber edema palpebral pálido y blando. Se considera casi patognomónico el hallazgo de edema de papila con alteración visual de evolución prolongada y shunts de vasos ópticos ciliares. En niños son mas agresivos y pueden llegar a ser letales.
Melanocitoma de la papila óptica: tumor benigno, derivado de la cresta neural, asintomático, de pequeño tamaño y muy pigmentado que sobresale de la cabeza de la papila, afectando también a la retina adyacente.
Lesiones Linfoproliferativas
Linfomas: de cualquier tipo, más frecuentes en >60 años y pueden afectar cualquier punto de la órbita y causar infiltración indolora de estructuras adyacentes incluyendo eventualmente párpados y glándulas lacrimales. Puede ser uni o bilateral.
Leucemia.
Histiocitosis X: Afectan a niños y ocasionalmente a jóvenes. Hay tres variedades principales de enfermedades granulomatosas histiocíticas capaces de causar proptosis:
Enfermedad de Letterer-Siwe es la forma aguda, de alta mortalidad.
Enfermedad de Hand-Schuller-Christian es crónica, puede acompañarse de diabetes insípida y otros efectos de infiltraciones histiocitarias.
Granuloma eosinófilo.