Medicina Interna y Endocrinología
Estas dos especialidades son complementarias.
La Medicina Interna aborda las enfermedades de los diversos sistemas de manera integrada. La Endocrinología profundiza detalles del sistema endocrino, aquel que funciona a través de hormonas y de los órganos que las producen, tales como la insulina, las hormonas troideas y su glándula, etc.
Practicamente todas las enfermedades competen al internista en sus aspectos de diagnóstico, manejo medicamentoso, interacciones y complicaciones.
El internista no opera, no atiende partos, no atiende niños, su preocupación son las enfermedades generales y las sistémicas (que afectan sistemas completos o todo el cuerpo), las enfermedades del aparato digestivo, respiratorio, circulatorio, del corazón y riñones, las infecciones, los trastornos inmunológicos, del sistema nervioso, muscular, esquéletico, articular y de la piel, en cuanto algunos o todos estos sistemas estén afectados por trastornos metabólicos, inflamatorios, infecciosos, o funcionales.
El internista trata de materializar el conjunto de acciones necesarias para lograr el estado de salud como lo define la Organización Mundial de la Salud o para restablecerlo, por lo tanto incluye aspectos neuropsiquiátricos y una preocupación muy especial por iniciativas destinadas a prevenir enfermedades, invalidez y mortalidad.